La Biblia hoy - Reina Valera 1960

Un plan de lectura bíblica diaria y consejos para saber cómo leer la Biblia adecuadamente

Al leer la Biblia cada día, permita que las Escrituras le hablen. Aquí tiene algunos consejos:

  • Antes de comenzar su lectura ore a Dios pidiéndole que él le hable por su Palabra.

  • Busque un lugar tranquilo y lea el texto con atención.

  • Hágase ciertas preguntas: ¿Por qué escribió Dios esto? ¿Qué me quiere enseñar? ¿Cómo lo puedo aplicar a mi vida?

  • Ore al Señor pidiéndole que le dé el poder para poner en práctica lo aprendido.

Fecha seleccionada: 17/06/2017

Salmos 19-24

Capítulo 19

Las obras de Dios y la palabra de Dios

 1Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 2Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. 3No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. 4Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; 5Y éste, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. 6De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor. 7La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. 8Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. 9El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 10Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. 11Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. 12¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. 14Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Capítulo 20

Oración pidiendo la victoria

 1Jehová te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de Jacob te defienda. 2Te envíe ayuda desde el santuario, Y desde Sion te sostenga. 3Haga memoria de todas tus ofrendas, Y acepte tu holocausto. Selah 4Te dé conforme al deseo de tu corazón, Y cumpla todo tu consejo. 5Nosotros nos alegraremos en tu salvación, Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios; Conceda Jehová todas tus peticiones. 6Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; Lo oirá desde sus santos cielos Con la potencia salvadora de su diestra. 7Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. 8Ellos flaquean y caen, Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie. 9Salva, Jehová; Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Capítulo 21

Alabanza por haber sido librado del enemigo

 1El rey se alegra en tu poder, oh Jehová; Y en tu salvación, ¡cómo se goza! 2Le has concedido el deseo de su corazón, Y no le negaste la petición de sus labios. Selah 3Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien; Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. 4Vida te demandó, y se la diste; Largura de días eternamente y para siempre. 5Grande es su gloria en tu salvación; Honra y majestad has puesto sobre él. 6Porque lo has bendecido para siempre; Lo llenaste de alegría con tu presencia. 7Por cuanto el rey confía en Jehová, Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. 8Alcanzará tu mano a todos tus enemigos; Tu diestra alcanzará a los que te aborrecen. 9Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira; Jehová los deshará en su ira, Y fuego los consumirá. 10Su fruto destruirás de la tierra, Y su descendencia de entre los hijos de los hombres. 11Porque intentaron el mal contra ti; Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán, 12Pues tú los pondrás en fuga; En tus cuerdas dispondrás saetas contra sus rostros. 13Engrandécete, oh Jehová, en tu poder; Cantaremos y alabaremos tu poderío.

Capítulo 22

Un grito de angustia y un canto de alabanza

 1Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? 2Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo. 3Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. 4En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste. 5Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados. 6Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. 7Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: 8Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía. 9Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre. 10Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. 12Me han rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. 13Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente. 14He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas. 15Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte. 16Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. 17Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. 18Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. 19Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme. 20Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi vida. 21Sálvame de la boca del león, Y líbrame de los cuernos de los búfalos. 22Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. 23Los que teméis a Jehová, alabadle; Glorificadle, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. 24Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó. 25De ti será mi alabanza en la gran congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen. 26Comerán los humildes, y serán saciados; Alabarán a Jehová los que le buscan; Vivirá vuestro corazón para siempre. 27Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. 28Porque de Jehová es el reino, Y él regirá las naciones. 29Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra; Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo, Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma. 30La posteridad le servirá; Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación. 31Vendrán, y anunciarán su justicia; A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Capítulo 23

Jehová es mi pastor

 1Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 3Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Capítulo 24

El rey de gloria

 1De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. 2Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos. 3¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? 4El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. 5El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. 6Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah 7Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 8¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 9Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 10¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. Selah

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La Biblia en un año
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes."
(Dt 6:6-7)

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