La Biblia hoy - Reina Valera 1960

Un plan de lectura bíblica diaria y consejos para saber cómo leer la Biblia adecuadamente

Al leer la Biblia cada día, permita que las Escrituras le hablen. Aquí tiene algunos consejos:

  • Antes de comenzar su lectura ore a Dios pidiéndole que él le hable por su Palabra.

  • Busque un lugar tranquilo y lea el texto con atención.

  • Hágase ciertas preguntas: ¿Por qué escribió Dios esto? ¿Qué me quiere enseñar? ¿Cómo lo puedo aplicar a mi vida?

  • Ore al Señor pidiéndole que le dé el poder para poner en práctica lo aprendido.

Fecha seleccionada: 09/06/2017

Job 24-28

Capítulo 24

Job se queja de que Dios es indiferente ante la maldad

 1Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿Por qué los que le conocen no ven sus días? 2Traspasan los linderos, Roban los ganados, y los apacientan. 3Se llevan el asno de los huérfanos, Y toman en prenda el buey de la viuda. 4Hacen apartar del camino a los menesterosos, Y todos los pobres de la tierra se esconden. 5He aquí, como asnos monteses en el desierto, Salen a su obra madrugando para robar; El desierto es mantenimiento de sus hijos. 6En el campo siegan su pasto, Y los impíos vendimian la viña ajena. 7Al desnudo hacen dormir sin ropa, Sin tener cobertura contra el frío. 8Con las lluvias de los montes se mojan, Y abrazan las peñas por falta de abrigo. 9Quitan el pecho a los huérfanos, Y de sobre el pobre toman la prenda. 10Al desnudo hacen andar sin vestido, Y a los hambrientos quitan las gavillas. 11Dentro de sus paredes exprimen el aceite, Pisan los lagares, y mueren de sed. 12Desde la ciudad gimen los moribundos, Y claman las almas de los heridos de muerte, Pero Dios no atiende su oración. 13Ellos son los que, rebeldes a la luz, Nunca conocieron sus caminos, Ni estuvieron en sus veredas. 14A la luz se levanta el matador; mata al pobre y al necesitado, Y de noche es como ladrón. 15El ojo del adúltero está aguardando la noche, Diciendo: No me verá nadie; Y esconde su rostro. 16En las tinieblas minan las casas Que de día para sí señalaron; No conocen la luz. 17Porque la mañana es para todos ellos como sombra de muerte; Si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman. 18Huyen ligeros como corriente de aguas; Su porción es maldita en la tierra; No andarán por el camino de las viñas. 19La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; Así también el Seol a los pecadores. 20Los olvidará el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura; Nunca más habrá de ellos memoria, Y como un árbol los impíos serán quebrantados. 21A la mujer estéril, que no concebía, afligió, Y a la viuda nunca hizo bien. 22Pero a los fuertes adelantó con su poder; Una vez que se levante, ninguno está seguro de la vida. 23El les da seguridad y confianza; Sus ojos están sobre los caminos de ellos. 24Fueron exaltados un poco, mas desaparecen, Y son abatidos como todos los demás; Serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas. 25Y si no, ¿quién me desmentirá ahora, O reducirá a nada mis palabras?

Capítulo 25

Bildad niega que el hombre pueda ser justificado delante de Dios

 1Respondió Bildad suhita, y dijo: 2El señorío y el temor están con él; El hace paz en sus alturas. 3¿Tienen sus ejércitos número? ¿Sobre quién no está su luz? 4¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer? 5He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos; 6¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano, Y el hijo de hombre, también gusano?

Capítulo 26

Job proclama la soberanía de Dios

 1Respondió Job, y dijo: 2¿En qué ayudaste al que no tiene poder? ¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza? 3¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer? 4¿A quién has anunciado palabras, Y de quién es el espíritu que de ti procede? 5Las sombras tiemblan en lo profundo, Los mares y cuanto en ellos mora. 6El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura. 7El extiende el norte sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada. 8Ata las aguas en sus nubes, Y las nubes no se rompen debajo de ellas. 9El encubre la faz de su trono, Y sobre él extiende su nube. 10Puso límite a la superficie de las aguas, Hasta el fin de la luz y las tinieblas. 11Las columnas del cielo tiemblan, Y se espantan a su reprensión. 12El agita el mar con su poder, Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya. 13Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa. 14He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?

Capítulo 27

Job describe el castigo de los malos

 1Reasumió Job su discurso, y dijo: 2Vive Dios, que ha quitado mi derecho, Y el Omnipotente, que amargó el alma mía, 3Que todo el tiempo que mi alma esté en mí, Y haya hálito de Dios en mis narices, 4Mis labios no hablarán iniquidad, Ni mi lengua pronunciará engaño. 5Nunca tal acontezca que yo os justifique; Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad. 6Mi justicia tengo asida, y no la cederé; No me reprochará mi corazón en todos mis días. 7Sea como el impío mi enemigo, Y como el inicuo mi adversario. 8Porque ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que hubiere robado, Cuando Dios le quitare la vida? 9¿Oirá Dios su clamor Cuando la tribulación viniere sobre él? 10¿Se deleitará en el Omnipotente? ¿Invocará a Dios en todo tiempo? 11Yo os enseñaré en cuanto a la mano de Dios; No esconderé lo que hay para con el Omnipotente. 12He aquí que todos vosotros lo habéis visto; ¿Por qué, pues, os habéis hecho tan enteramente vanos? 13Esta es para con Dios la porción del hombre impío, Y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente: 14Si sus hijos fueren multiplicados, serán para la espada; Y sus pequeños no se saciarán de pan. 15Los que de él quedaren, en muerte serán sepultados, Y no los llorarán sus viudas. 16Aunque amontone plata como polvo, Y prepare ropa como lodo; 17La habrá preparado él, mas el justo se vestirá, Y el inocente repartirá la plata. 18Edificó su casa como la polilla, Y como enramada que hizo el guarda. 19Rico se acuesta, pero por última vez; Abrirá sus ojos, y nada tendrá. 20Se apoderarán de él terrores como aguas; Torbellino lo arrebatará de noche. 21Le eleva el solano, y se va; Y tempestad lo arrebatará de su lugar. 22Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará; Hará él por huir de su mano. 23Batirán las manos sobre él, Y desde su lugar le silbarán.

Capítulo 28

El hombre en busca de la sabiduría

 1Ciertamente la plata tiene sus veneros, Y el oro lugar donde se refina. 2El hierro se saca del polvo, Y de la piedra se funde el cobre. 3A las tinieblas ponen término, Y examinan todo a la perfección, Las piedras que hay en oscuridad y en sombra de muerte. 4Abren minas lejos de lo habitado, En lugares olvidados, donde el pie no pasa. Son suspendidos y balanceados, lejos de los demás hombres. 5De la tierra nace el pan, Y debajo de ella está como convertida en fuego. 6Lugar hay cuyas piedras son zafiro, Y sus polvos de oro. 7Senda que nunca la conoció ave, Ni ojo de buitre la vio; 8Nunca la pisaron animales fieros, Ni león pasó por ella. 9En el pedernal puso su mano, Y trastornó de raíz los montes. 10De los peñascos cortó ríos, Y sus ojos vieron todo lo preciado. 11Detuvo los ríos en su nacimiento, E hizo salir a luz lo escondido. 12Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia? 13No conoce su valor el hombre, Ni se halla en la tierra de los vivientes. 14El abismo dice: No está en mí; Y el mar dijo: Ni conmigo. 15No se dará por oro, Ni su precio será a peso de plata. 16No puede ser apreciada con oro de Ofir, Ni con ónice precioso, ni con zafiro. 17El oro no se le igualará, ni el diamante, Ni se cambiará por alhajas de oro fino. 18No se hará mención de coral ni de perlas; La sabiduría es mejor que las piedras preciosas. 19No se igualará con ella topacio de Etiopía; No se podrá apreciar con oro fino. 20¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia? 21Porque encubierta está a los ojos de todo viviente, Y a toda ave del cielo es oculta. 22El Abadón y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos. 23Dios entiende el camino de ella, Y conoce su lugar. 24Porque él mira hasta los fines de la tierra, Y ve cuanto hay bajo los cielos. 25Al dar peso al viento, Y poner las aguas por medida; 26Cuando él dio ley a la lluvia, Y camino al relámpago de los truenos, 27Entonces la veía él, y la manifestaba; La preparó y la descubrió también. 28Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.

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La Biblia en un año
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes."
(Dt 6:6-7)

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