La Biblia hoy - Reina Valera 1960

Un plan de lectura bíblica diaria y consejos para saber cómo leer la Biblia adecuadamente

Al leer la Biblia cada día, permita que las Escrituras le hablen. Aquí tiene algunos consejos:

  • Antes de comenzar su lectura ore a Dios pidiéndole que él le hable por su Palabra.

  • Busque un lugar tranquilo y lea el texto con atención.

  • Hágase ciertas preguntas: ¿Por qué escribió Dios esto? ¿Qué me quiere enseñar? ¿Cómo lo puedo aplicar a mi vida?

  • Ore al Señor pidiéndole que le dé el poder para poner en práctica lo aprendido.

Fecha seleccionada: 11/06/2017

Job 32-34

Capítulo 32

Eliú justifica su derecho de contestar a Job

 1Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos. 2Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. 3Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job. 4Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él. 5Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, se encendió en ira. 6Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo: Yo soy joven, y vosotros ancianos; Por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi opinión. 7Yo decía: Los días hablarán, Y la muchedumbre de años declarará sabiduría. 8Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda. 9No son los sabios los de mucha edad, Ni los ancianos entienden el derecho. 10Por tanto, yo dije: Escuchadme; Declararé yo también mi sabiduría. 11He aquí yo he esperado a vuestras razones, He escuchado vuestros argumentos, En tanto que buscabais palabras. 12Os he prestado atención, Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya a Job, Y responda a sus razones. 13Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría; Lo vence Dios, no el hombre. 14Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras, Ni yo le responderé con vuestras razones. 15Se espantaron, no respondieron más; Se les fueron los razonamientos. 16Yo, pues, he esperado, pero no hablaban; Más bien callaron y no respondieron más. 17Por eso yo también responderé mi parte; También yo declararé mi juicio. 18Porque lleno estoy de palabras, Y me apremia el espíritu dentro de mí. 19De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, Y se rompe como odres nuevos. 20Hablaré, pues, y respiraré; Abriré mis labios, y responderé. 21No haré ahora acepción de personas, Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros. 22Porque no sé hablar lisonjas; De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.

Capítulo 33

Eliú censura a Job

 1Por tanto, Job, oye ahora mis razones, Y escucha todas mis palabras. 2He aquí yo abriré ahora mi boca, Y mi lengua hablará en mi garganta. 3Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, Y lo que saben mis labios, lo hablarán con sinceridad. 4El espíritu de Dios me hizo, Y el soplo del Omnipotente me dio vida. 5Respóndeme si puedes; Ordena tus palabras, ponte en pie. 6Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho; De barro fui yo también formado. 7He aquí, mi terror no te espantará, Ni mi mano se agravará sobre ti. 8De cierto tú dijiste a oídos míos, Y yo oí la voz de tus palabras que decían: 9Yo soy limpio y sin defecto; Soy inocente, y no hay maldad en mí. 10He aquí que él buscó reproches contra mí, Y me tiene por su enemigo; 11Puso mis pies en el cepo, Y vigiló todas mis sendas. 12He aquí, en esto no has hablado justamente; Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre. 13¿Por qué contiendes contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones. 14Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. 15Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho, 16Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo, 17Para quitar al hombre de su obra, Y apartar del varón la soberbia. 18Detendrá su alma del sepulcro, Y su vida de que perezca a espada. 19También sobre su cama es castigado Con dolor fuerte en todos sus huesos, 20Que le hace que su vida aborrezca el pan, Y su alma la comida suave. 21Su carne desfallece, de manera que no se ve, Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen. 22Su alma se acerca al sepulcro, Y su vida a los que causan la muerte. 23Si tuviese cerca de él Algún elocuente mediador muy escogido, Que anuncie al hombre su deber; 24Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención; 25Su carne será más tierna que la del niño, Volverá a los días de su juventud. 26Orará a Dios, y éste le amará, Y verá su faz con júbilo; Y restaurará al hombre su justicia. 27El mira sobre los hombres; y al que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, Y no me ha aprovechado, 28Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, Y su vida se verá en luz. 29He aquí, todas estas cosas hace Dios Dos y tres veces con el hombre, 30Para apartar su alma del sepulcro, Y para iluminarlo con la luz de los vivientes. 31Escucha, Job, y óyeme; Calla, y yo hablaré. 32Si tienes razones, respóndeme; Habla, porque yo te quiero justificar. 33Y si no, óyeme tú a mí; Calla, y te enseñaré sabiduría.

Capítulo 34

Eliú justifica a Dios

 1Además Eliú dijo: 2Oíd, sabios, mis palabras; Y vosotros, doctos, estadme atentos. 3Porque el oído prueba las palabras, Como el paladar gusta lo que uno come. 4Escojamos para nosotros el juicio, Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno. 5Porque Job ha dicho: Yo soy justo, Y Dios me ha quitado mi derecho. 6¿He de mentir yo contra mi razón? Dolorosa es mi herida sin haber hecho yo transgresión. 7¿Qué hombre hay como Job, Que bebe el escarnio como agua, 8Y va en compañía con los que hacen iniquidad, Y anda con los hombres malos? 9Porque ha dicho: De nada servirá al hombre El conformar su voluntad a Dios. 10Por tanto, varones de inteligencia, oídme: Lejos esté de Dios la impiedad, Y del Omnipotente la iniquidad. 11Porque él pagará al hombre según su obra, Y le retribuirá conforme a su camino. 12Sí, por cierto, Dios no hará injusticia, Y el Omnipotente no pervertirá el derecho. 13¿Quién visitó por él la tierra? ¿Y quién puso en orden todo el mundo? 14Si él pusiese sobre el hombre su corazón, Y recogiese así su espíritu y su aliento, 15Toda carne perecería juntamente, Y el hombre volvería al polvo. 16Si, pues, hay en ti entendimiento, oye esto; Escucha la voz de mis palabras. 17¿Gobernará el que aborrece juicio? ¿Y condenarás tú al que es tan justo? 18¿Se dirá al rey: Perverso; Y a los príncipes: Impíos? 19¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes. Ni respeta más al rico que al pobre, Porque todos son obra de sus manos? 20En un momento morirán, Y a medianoche se alborotarán los pueblos, y pasarán, Y sin mano será quitado el poderoso. 21Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, Y ve todos sus pasos. 22No hay tinieblas ni sombra de muerte Donde se escondan los que hacen maldad. 23No carga, pues, él al hombre más de lo justo, Para que vaya con Dios a juicio. 24El quebrantará a los fuertes sin indagación, Y hará estar a otros en su lugar. 25Por tanto, él hará notorias las obras de ellos, Cuando los trastorne en la noche, y sean quebrantados. 26Como a malos los herirá En lugar donde sean vistos; 27Por cuanto así se apartaron de él, Y no consideraron ninguno de sus caminos, 28Haciendo venir delante de él el clamor del pobre, Y que oiga el clamor de los necesitados. 29Si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre; 30Haciendo que no reine el hombre impío Para vejaciones del pueblo. 31De seguro conviene que se diga a Dios: He llevado ya castigo, no ofenderé ya más; 32Enséñame tú lo que yo no veo; Si hice mal, no lo haré más. 33¿Ha de ser eso según tu parecer? El te retribuirá, ora rehúses, ora aceptes, y no yo; Di, si no, lo que tú sabes. 34Los hombres inteligentes dirán conmigo, Y el hombre sabio que me oiga: 35Que Job no habla con sabiduría, Y que sus palabras no son con entendimiento. 36Deseo yo que Job sea probado ampliamente, A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos. 37Porque a su pecado añadió rebeldía; Bate palmas contra nosotros, Y contra Dios multiplica sus palabras.

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La Biblia en un año
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes."
(Dt 6:6-7)

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